Muchos perros comen demasiado rápido, lo que puede parecer una simple costumbre… pero en realidad afecta su salud y bienestar.


Los platos come lento, están diseñados con formas y relieves que obligan al perro a comer más despacio, convirtiendo la hora de la comida en una experiencia más segura y enriquecedora.

 Beneficios principales:

1. Previene problemas digestivos
Comer rápido puede causar gases, vómitos, hipo e incluso torsión gástrica (una urgencia veterinaria grave). Al ralentizar la ingesta, el perro mastica mejor y facilita la digestión.

2. Favorece la saciedad
Al tomarse más tiempo para comer, el cerebro recibe la señal de “estoy lleno” y se evitan atracones o ansiedad por la comida.

3. Reduce el estrés y la ansiedad alimentaria
Transforma la rutina en un momento tranquilo y controlado, ideal para perros que se desesperan al ver el plato.

4. Estimula la mente y el olfato
El diseño del plato convierte la comida en un pequeño desafío, fomentando la concentración y el trabajo mental, similar al enriquecimiento ambiental.

5. Promueve buenos hábitos alimenticios
Ideal para perros glotones, cachorros ansiosos o aquellos que comparten el espacio con otros animales.